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Francisco
José Sevilla. Madrid
1972 |
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La
travesia del Hombre barco. Amargord.
Ene 04 |
La travesía del hombre barco. José
Francisco Sevilla. Amargord Ediciones. Madrid, enero 2005.
Quizá porque la bio-bibliografía de las solapas forman
a veces también parte de la literatura, el autor ha decido
prescindir de ella en esta publicación. Bien vale, de todos
modos, decir que desde hace unos años, Paco Sevilla viene desempeñándose
como promotor cultural de diversos sitios de Madrid. Poeta cultor
de la amistad y de la tesis de que la vida hay que vivirla con intensidad
(cosa que logra con énfasis diariamente), nos ofrece en este
su primer poemario una poesía volcánica, alimentada
de genuinas lavas que pujan por salir a la intemperie para hendir
el aire que respiran los mortales e iluminar sus vidas con las vetas
de las explosiones, con los estigmas del dolor llevados a planos epifánicos
no siempre logrados por poetas de su generación. Muchos de
los poemas aquí reunidos siguen el impulso vital de los sueños,
estallan desde el inconsciente y llegan al lector como esquirlas de
sensaciones y sentidos que van reconstruyendo la realidad partir de
los fragmentos. En ese viaje, en esa travesía de hombre hecho
barco -para navegar, para afrontar las tormentas y en variadas y complejas
ocasiones naufragar, perderse en las rutas, trastocar el orden de
las bitácoras-, el poeta da su testimonio de animal rumiante
que por exceso debe escupir luego lo rumiado. Irreverente consigo
mismo y con su propia poesía (Sobre los poetas: “...a
nadie importaría que se suicidaran por adjetivos calificativos/a
nadie influyen sus gustos y disgustos verbomaníacos y ombligueros...”),
Paco Sevilla, apela a las vanguardias para desarrollar su discurso
en algunas ocasiones de anti-poesía como proponía Nicanor
Parra, y en otras cercano a Girondo o a los franceses que lo precedieron.
No elude el culturalismo que en ningún caso se convierte en
una mera y vanidosa alusión a sus lecturas, sino que enriquece
la visión del mundo al otorgarle una lectura renovada, tal
es el caso de la presencia de Derek Walcott o Wallace Stevens.
Ningún lector que se precie de ello será el mismo después
de la lectura de este poemario, o al menos abandonará la travesía
con un alto grado de inquietud. |
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Palabras
para la paz. Ediciones Amargord.
Febrero 2005 |
No solo... palabras para la Paz. Colectivo.
Amargord Ediciones, Febrero, 2005. Edición a cargo de Fco.
José Sevilla.
No solo... palabras para la Paz no es sólo un libro, es una
manera de decir a través de las muchas voces y figuraciones,
humor, amor, etc., y desde un barrio concreto, Lavapiés, que
la paz no es un derecho de los pueblos, sino el único camino
posible para este conjunto que hemos dado a llamar humanidad, y pedirlo
en forma de libro, integrando diferencias, alejados de un pensamiento
único o preventivo; para decirlo con sencillez: este libro
quiere que escuchemos el mundo en son de paz.
Treinta y cuatro artistas conforman el volumen editado exquisitamente
como todos los lanzados al mercado por Amargord. Algunos de ellos
son: Ángel Guinda, Miguel Losada, Miguel Gara, Gonzalo Escarpa,
José Cereijo, Javier Puebla, Jesús Urceloy, Ignacio
Serra, José Veses, Álvaro Cal di Segni, Emilio Sola,
Martín León Barreto, etc. El libro nos ofrece un recorrido
por poemas, cuentos, manifiestos, fotos, comic, viñetas, que
en un marco de diversidad de lenguajes y formas de ver el mundo, confluyen
en una sola voz: el deseo de la paz, hacer de esta palabra tan significativa
la herramienta para la vida cotidiana: “ ...Yo me contrapongo.
Yo insisto: Quién dijo que todo está perdido, yo vengo
a ofrecer mi corazón. Me dan palos me pegan en la boca, yo
sigo: tanta sangre que se llevó el río, yo vengo a ofrecer
mi corazón” nos dice Miriam Reyes (citando a Fito Paez);
Paz ten calma, ahora es tu momento, manténte incólume...”
señala José M. De la Quintana.
Estas páginas nos invitan a hacer un itinerario humano, nos
recuerda los que somos capaces de construir si nos proponemos, si
seguimos embarcados en la paz y en la esperanza como única
manera de vivir. |
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Hilanderas
I-II . Ediciones Amargord.
2006 |
Luz de barro el símbolo de la inmediatez
que vivimos a pleno sol día a día, a surtir un cónclave,
que ya anunciado, recurra al formato de antología y reúna
a 17 voces femeninas y plurales del quehacer poético actual...
Por voluntad de belleza y a sabiendas de la velocidad efímera
de la belleza, la presente antología que no es un libro sino
de amistades encontradas en el variado y rico panorama de la poesía
femenina actual —gran parte de las poetas antologadas se conocen
entre sí, bien por lecturas, ya personalmente—, resolvemos
titularlo: HILANDERAS, ¿Por qué?
Pues porque se trata de un libro de autoras en activo, vivas y con
una obra “poética” en marcha, como lo era la rueca
central del lienzo de Diego Velázquez, ávida verdad
desnuda.
Antologar implica elegancia en la selección, amistad sin personalismos,
la literatura es un texto y, si bien el texto no se sostiene por sí
mismo, pueden ocurrir en general, y sin entrar en imperativos categóricos,
tres cosas: 1- que el poema se fugue por arriba, no por la imaginación,
sino por la pájara mental; 2- que sea un conjunto de líneas,
con vuelo sin peso y viceversa, un texto plano y sin materia volandera
ni musical; y 3- que los versos se despeñen sin sentido hacia
el más absoluto y estólido plano subjetivo incontrolable,
espumantes ríos de días devorados por la muerte y el
olvido.
Entonces, ¿qué es ésta antología? ¿Un
escaparate de ansiedades? ¿Alucinaciones de alondras? Insomnios
y desvelos polícromos y ecóicos? ¿Humores éticos
y variedad de ambigüedades? No, sencillamente, 17 voces bien
definidas y polifacéticas derivadas de 17 vidas distintas,
17 ríos divisibles y reales, 17 sucesiones del ser en el presente,
17 mujeres vivas, 17 poetisas en activo, 17 hilanderas con una obra
actual y en marcha. 17 miradas plurales e inconfundibles. 17 formas
de respirar la vida en verso.
Y sólo resta decir, por ejemplo, que los versos de María
Eloy García y Carmen Jodrá, Beatriz Russo y Blanca Vilela,
y un largo etcétera de autoras y poetisas que debieran haber
figurado aquí, fueron inviables y a disgusto mío: por
unas razones u otras, edades generacionales y biografías, citas
y fechas, éxtasis y devaneos contra el placer de antologarlas.
Aunque presumiendo del verso: “el arte es largo y además
no importa”, todo se andará y labrará por sus
confines de cínifes en un futuro inmediato.
Quiero decir: habrá una segunda versión HILANDERAS,
óptima y oportuna al cabo de unos meses más de trabajar
con las fragilidades e ilusiones del aire. ¿Fonéticas
volatineras, hilar de hilos del viento del insomnio?
Y finalmente gracias.
Disfruten de este libro que nace de manos de la editorial Amargord,
y que viajará a las manos del mundo. |
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y descargaras una versión en pdf. su
obra |
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